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Trabajo en el aula

Las películas (Actividades grupales 1)

Al igual que he ido haciendo con las actividades de cocina, voy a ir subiendo diferentes actividades, juegos y dinámicas para hacer en grupos pequeños o por equipos (si el grupo es grande)

El primero que os voy a explicar es el clásico juego de las películas, pero en lugar de jugar solo dos equipos, turnándose para adivinar la película, en esta ocasión todos estarán adivinando al mismo tiempo, de forma que puedan estar jugando a la vez dos, tres o veinte equipos, cada uno de los cuales tendrá entre 5 y 7 integrantes.

Una vez formados los equipos cada uno deberá elegir un representante, el cual será el encargado de comprobar y vigilar cuantos aciertos tiene otro de los equipos contrincantes mientras el resto estarán haciendo mímica y adivinando.

A cada uno de los supervisores se le entregará una lista con unas 40 o 50 palabras numeradas: películas, dibujos, series, actores, deportistas,… y se le asignará un equipo al que supervisar, la labor del supervisor es controlar cuantas palabras aciertan los contrarios haciendo mímica (no vale hablar).

Mientras uno realiza la mímica el resto tendrán que adivinar, no se puede pasar de palabra hasta que se acierte y una vez acertada la palabra será otra persona la encargada de realizar mímica, de tal forma que se vayan rotando todos los integrantes del equipo para adivinar y realizar la mímica.

Todos los equipos empiezan a jugar a la vez y gana el que más palabras haya logrado adivinar, es decir el que más haya avanzado en la lista en un periodo de tiempo limitado de antemano (entre 5 y 10 minutos).

Una de las ventajas que tienen esta forma de juego es que pueden participar un gran número de personas de forma simultánea; como inconveniente podríamos poner que si hay alguna palabra o personaje difícil o que no conozcan todos los del equipo puede provocar que no avancen mucho en la lista, pero aún así es divertido y entretenido.

Cuando yo jugué fui supervisora y eché un pequeño cable al grupo con el que estaba (sólo llegaron a la 35), al final lo importante es pasárselo bien y cuando lo haces el tiempo pasa volando. Si lo que estamos realizando es una pequeña competición por puntos con diferentes juegos, el número de palabras acertadas (o posición de la lista) nos puede servir para contabilizar.

Es un juego al que pueden jugar niños desde los 8 años y hasta personas de 50, es un buen modo de trabajar la expresión corporal y la creatividad, se puede realizar tanto dentro del aula cómo fuera (si el tiempo lo permite). Como podéis ver en este enlace no es necesario tener una lista de palabras escritas sino que también se pueden usar dibujos o pictogramas. Os dejo en un documento PDF un listado de palabras que os puede servir de inspiración.

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Quiche de bacon y queso (actividad de cocina 8)

He decidido realizar esta receta porque me apetecía bastante y tras ver diferentes recetas en varias páginas web he decidido probar a hacerla adaptádola, el resultado ha sido una deliciosa tarta salada de bacón y queso de cabra.

Ingredientes:

  • Masa quebrada
  • 100 ml de nata
  • 100 ml de leche
  • 200 gr de queso
  • 2 huevos
  • 250 gr de bacon
  • queso rallado/polvo

Antes de empezar a prepararla, a parte de ir a la compra a por los ingredientes que necesites (XD) tienes que poner a precalentar el horno a 200º.

Lo primero que tienes que hacer es extender la masa quebrada y alargarla con un rodillo hasta el tamaño que necesites, esto no es necesario si el molde que vas a utilizar es del mismo tamaño que el molde. Una vez extendida tienes que poner la masa en el molde y pincharla con un tenedor, eso se hace para que no aparezcan burbujas; a continuación pon papel de horno encima de la masa con unas pocas legumbres, de esta forma no se subirá la masa, debes meter la masa en el horno durante 10 minutos.

Mientras está la masa en el horno es momento de empezar a hacer la mezcla:

Vierte la nata y la leche en un bol y mézclala bien

Echa los dos huevos y vuelta a mezclar

Echa el queso en el bol, (en mi caso previamente lo he derretido en el microondas) y remueve bien la mezcla sin que queden grumos. Por último echa el bacón, que previamente tienes que freír y vuelve a mezclar todo bien.

Una vez echa la mezcla y sacada la masa del horno vierte la mezcla en la masa y mételo en el horno durante 20 minutos, dependiendo del horno puede ser más o menos tiempo, también dependiendo de cómo te guste puedes esperar hasta que se tueste un poco el queso. Tras los 20 minutos saca el molde y espolvorea un poco de queso rallado o en polvo y mételo un poco más al horno.

Cuando yo lo hice:

  • En mi caso he utilizado medallones de queso de cabra, pero puedes utilizar otro tipo de queso que te guste.
  • Por el tipo de queso que he empleado he decidido derretirlo en el microondas, pero otra opción es rallarlo o comprarlo ya rallado
  • Yo he usado un paquete bacón (de los que venden en pack de dos en el Mercadona), pero también puedes usar jamón para cocina, jamón york, lacón e incluso pavo.
  • He utilizado masa quebrada, pero también puede usarse hojaldre, yo la he comprado echa, pero también puedes hacerla casera.
  • Yo no he echado sal porque no me gustan las cosas salada, pero si quieres puedes echarle una pizca de sal (en mi caso no ha sido necesario)

El resultado a sido una deliciosa tarta salada que puedes usarla como aperitivo en las comidas o para una merienda de cumpleaños, puede que no sea una receta para hacerla con niños, pero si se tiene un grupo con personas adultas puede ser una buena opción para hacer un taller de cocina.

Palitos de queso (actividad de cocina 7)

Os traigo una nueva receta que he descubierto hace poco, es fácil de hacer, no lleva mucho tiempo y está deliciosa.

Ingredientes:

  • Tarrina de queso
  • Queso en polvo
  • Hojaldre
  • Huevo
  • Semillas de sésamo
  • Orégano

Materiales:

  • Horno
  • Tenedor
  • Pincel
  • Cuchillo de untar

Elaboración:

Antes de empezar con la elaboración, lo primero que hay que hacer es poner a calentar el horno, yo lo he puesto a 180°.

Para empezar extenderemos la masa de hojaldre, podemos pasar un poco el rodillo si está muy arrugada, pero no es algo necesario y con el cuchillo dividiremos por la mitad la placa de hojaldre; a continuación con el pincel extenderemos un poco de huevo (batido) y pincharemos con el tenedor el hojaldre.

El segundo paso sería empezar a untar el queso, tenemos que asegurarnos que esté bien extendido y no dejarnos un trozo sin queso.

A continuación echamos las semillas de sésamo, con las manos las vamos expolvoreando por toda la masa, no es necesario echar mucho, y después hacemos lo mismo con el queso en polvo, en esta ocasión tenemos que asegurarnos que haya suficiente para cubrir bien todo. Lo último en echar es el orégano (yo en esta ocasión no lo he puesto porque no quedaba en casa).

Para terminar cortamos en porciones individuales el hojaldre y lo vamos extendiendo en la bandeja del horno, en el papel vegetal he untado huevo para que no se pegue.

Una vez que el horno está caliente metemos la bandeja y lo dejamos unos 15 minutos (aproximadamente) y cuando veamos que ya está listo y tostado lo sacamos ¡¡y a comer!!

Cosas prácticas a tener en cuenta: a la hora de realizar la actividad con niños, es bueno repartir las tareas para que cada uno sea el encargado de una cosa y no manoseen mucho los ingredientes, yo he usado guantes, al final es lo más higiénico sobre todo con niños, porque aunque se laven las manos no está nunca de más una medida extra. Podemos realizar esta actividad algún día que se celebre un cumpleaños o alguna fecha especial junto con alguno de estos postres: bizcocho cebra o bombones. Una vez que se termina de cocinar también deben colaborar en la limpieza los niños, hay que intentar animarles a ser lo más limpios y ordenados posibles.

Bizcocho de cebra (Actividad de cocina 6)

Hoy os dejo la receta del clásico bizcocho de yogur, es fácil de hacer y los niños pueden ayudar echando los diferentes ingredientes; para la ocasión añadimos diferenciamos la masa en dos (una parte con chocolate y la otra sin él). Una vez terminada la receta podréis disfrutar de un rico bizcocho.

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 2 yogures naturales (el envase será la medida)
  • Una medida de aceite
  • Una medida de leche
  • Una medida de mantequilla
  • Dos medidas de azúcar moreno
  • Dos medidas de azúcar blanco
  • Un sobre de levadura
  • Seis medidas de harina
  • Una tableta de chocolate (negro o con leche)

Realización
En un bol grande echa los huevos y los dos yogures, remueve bien (con cuchara o batidora), y a continuación echa el aceite (tanto para el aceite como para lo demás usaremos como medida la tarrina del yogur).

Después añade el aceite, la leche y la mantequilla (aquí he echado un poco a ojo) y vuelta a remover; ahora toca añadir el azúcar y removerlo (de aquí en adelante usa la batidora) , primero añade un tipo de azucar y luego el otro, asegurándote de que quede bien mezclado el primer tipo de azúcar antes de echar el segundo y añade la levadura.

Una vez que está todo bien mezclado añade poco a poco la harina. Cuando está todo bien mezclado toca dividir la masa en dos recipiente, uno lo dejas tal cual está y al otro le añades chocolate (derretido o sin derretir) con la batidora de mezcla bien la masa para que quede lo más uniforme posible.

Presentacion
Para que queden diferenciadas ambas partes (la de con chocolate y la de sin chocolate) hay que ir añadiendo poco a poco las diferentes masas, yo lo he echo a ojo, ero lo suyo es ir con una cuchara añadiendo en la misma proporción cucharadas de ambas masas; previamente unta el molde con mantequilla, pra que no se pegue.

Cocción
30 minutos a 180°

Receta de brownie de oreo (actividad de cocina 5)

Aquí os dejo la receta de un rico postre, entre todos los niños pueden ir haciendo paso a paso la receta, cada uno encargándose de un paso (unos derriten el chocolate, otros cascan los huevos,…) lo importante es que todos participen en su elaboración. Las veces que he hecho tartas más grandes como actividad de cocina ha sido días en los que había alguna merienda especial, como un cumpleaños.

Ingredientes:
👉250 gramos de chocolate negro
👉150 gramos de mantequilla
👉200 gramos de azúcar moreno
👉 100 gramos de azúcar blanco

👉200 gr de harina tamizada

👉 3 huevos
👉24 galletas oreo

Para empezar nuestro brownie, echamos el chocolate negro y la mantequilla en un cazo y los derretimos a fuego lento.

A continuación echamos en un bol los dos tipos de azúcar, la harina tamizada y los huevos; una vez que está todo bien mezclado añadimos el chocolate y la mantequilla y volvemos a mezclar.

Después echamos 16 galletas oreo (yo las hago trocitos) y la crema blanca de 8 galletas oreo y vuelta a mezclar.

Para terminar la parte previa al horno volcamos la masa resultante en un molde para bizcochos o tartas y lo metemos al horno (unos 45 minutos a 180 grados).

Mientras se va haciendo el brownie en el horno, en un tazón a parte echamos las ocho galletas (sin crema) y cuatro galletas más con crema y las machacamos bien, añadimos mantequilla y chocolate (al gusto) y lo metemos en el microondas para que se derrita. Cuando ya está el brownie fuera del horno untamos por encima la base de galletas que hemos hecho.

El resultado??? Un delicioso Brownie de Oreo.

Pizza (actividad de cocina 4)

Para hacer una pizza como actividad de cocina se tienen dos opciones: comprar la masa congelada y echar directamente los ingredientes o realizar la pizza desde cero haciendo masa casera, las dos veces que he hecho esta actividad he optado por la segunda opción.

Para hacer la masa casera se puede buscar en Google y encontrar muchas formas de realizarla, la última vez que hice la masa los ingredientes que usé fueron (en total hicieron la actividad 10 niños) :

  • 800 gramos de harina
  • 400 gramos de agua
  • Un sobre de levadura
  • Dos cucharaditas de sal
  • Cuatro cucharadas de aceite

Primero se echa la harina en un bol grande y se hace un agujero a modo de volcán, después en otro tazón o bol se echa el agua y se disuelve la levadura y la sal, una vez hecho esto se vierte el agua y el aceite en el volcán y se empieza a mezclar, al principio utilizo una cuchara de madera para mezclar bien toda la harina y una vez que empieza a ser una masa compacta empiezo a amasar con las manos hasta que no se me queda pegada.

Cuando ya hemos terminado de amasar se coloca en un plato la masa que ha salido y se pone encima un paño húmedo, de esta forma fermentará la masa y aumentará de tamaño. Las dos veces que he hecho la actividad la masa la hacía en casa y la dejaba fermentar durante la noche.

Una vez en el centro con los niños a cada uno se le da un poco de masa y más harina para que amasen y se manchen las manos, se pueden mojar las manos para que de esta forma la masa absorba mejor la harina y aumente el tamaño del trozo que tienen. Una vez que han acabado de amasar con el rodillo aplastan la masa, lo mejor es dejar la masa lo más fina posible. Cada niño puede darle la forma que quiera (corazón, círculo, cuadrado,…).

Una vez que hemos terminado de darle forma tenemos que echar los ingredientes que queramos para darle sabor:

  • Primero echamos el tomate y el queso.
  • Después podemos echar aquello que queramos : pavo, jamón, bacon, pollo, cebolla,…
  • Y por último un poco de orégano para darle un buen toque o incluso agregarle una segunda salsa (barbacoa o carbonara).

Una vez que hemos acabado de añadir ingredientes metemos la pizza en el horno: 180 grados 15-20 minutos.


Esta es una actividad que gusta bastante y después se puede disfrutar de una rica comida, eso si hay que tener paciencia porque por lo general no suele haber más de un horno y para que se haga la pizza de cada niño, los demás deben esperar su turno.

Bombones (actividades de cocina 3)

En Semana Santa estuve trabajando en un campamento, un día los niños nos dijeron que querían hacer una actividad de cocina y pese a no estar en la programación decidimos hacer caso a los niños y realizar un taller de cocina en frío, el cual disfrutaron mucho tanto los más pequeños de 3 años como el más mayor de 14.

Preparacion

Antes de comenzar cualquier taller de cocina lo primero que deben hacer los niños es lavarse las manos y también se deben recoger el pelo aquellas niñas que lo tengan largo (para no manchárselo y que no caigan pelos a la comida). Nosotros les repartimos unas camisetas para que las usarán a modo de delantal y así no se mancharán la ropa.

Las mesas en las que hicimos el taller eran las mesas de manualidades y del comedor, por lo que cubrimos con papel film la parte donde se iba a trabajar, para que la superficie donde se apoyase la comida fuese lo más limpia posible y para facilitar la recogida de después.

Ingredientes

  • Nueces
  • Galletas
  • Leche condensada
  • Cacao en polvo

Materiales

  • Papel film
  • Platos
  • Mortero
  • Cucharas

Elaboración

Escogí esta receta porque la elaboración es muy sencilla (mis sobrinos de dos y tres años los hicieron para Navidad).

Primero repartiremos las nueces y galletas, mínimo una nuez por galleta, aunque si son más no pasa nada, cuando fui repartiendo las nueces fui dando dos o tres y los niños cogían las galletas que ellos creían necesarias, con el mortero machacamos tanto más nueces como las almendras hasta que queda un polvo fino.

A continuación echamos la leche condensada, dependiendo de la cantidad que nos haya salido al machacar las nueces y galletas tendremos que echar más o menos, yo aconsejo que al principio sea una cucharada y luego ir añadiendo si es necesario. Una vez echada la leche se mezcla con las manos y se empiezan a hacer bolitas con la masa, es algo que pringa bastante pero es divertido.

Una vez hechas la bolitas se puede espolvorear cacao en polvo, tanto si se echa el cacao como sino están bastante ricos, nosotros tuvimos que dejar unos sin cacao porque había un niño intolerante al chocolate.

Una vez que hemos terminado nuestros bombones los dejamos en un plato y los metemos en la nevera para que se enfríen.

Conclusiones

Los niños disfrutaron muchísimos de la actividad, tanto que decidimos hacer una tanta más de bombones por lo que tuvimos que salir a por más material de comida. Los bombones nos los tomamos de postre y los que sobraban se les ofrecieron a los padres a la recogida de los niños.

Fue una actividad que gustó mucho y además estaban riquísimos, prueba de ello es que al principio los padres no estaban seguros de si probarlos o no y al final más de uno acabo repitiendo y una madre se llevó los que se quedaron sin comer.

La recogida la hicimos entre todos tanto de las mesas como del sueño, hubo algunos que echando el cacao en polvo echaron de más y terminó por el suelo.

Observaciones

En el campamento eral 27 niños y no teníamos mortero para hacer los bombones por lo que usamos botellas de agua sin abrir a modo de mortero, teníamos 8 botellas, las cuales fueron compartiendo sabiendo esperar el turno.

Hay que tener cuidado si hay alérgicos, en nuestro caso había un intolerante al chocolate y sus bombones iban en un plato diferente. Su hubiese algún alérgico a los frutos secos podría hacer los bombones pero sólo con galletas y usando él los materiales primero para que no se contaminasen.

Para recoger es importante que los niños colaboren y aprendan que todo aquello que ensucian cuesta recogerlo, por eso es importante guardar cierto orden y limpieza durante la elaboración. Del mismo modo es importante que no se desperdicie mucho material y se aproveche al máximo.

 

Trabajar la psicomotricidad fina

¿Qué es la psicomotricidad?

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) podemos definir la psicomotricidad teniendo en cuenta tres aspectos:

  • Motilidad de origen psíquico
  • Integración de las funciones motrices y psíquicas.
  • Conjunto de técnicas que estimulan la coordinación de funciones motrices y psíquicas.

Para tener una visión más clara de qué es la psicomotricidad debemos ir a la definición que nos da la Federación de Asociaciones de Psicomotricistas del Estado Español donde se nos dice que la psicomotricidad es aquella disciplina importante para el desarrollo de las personas, la capacidad que estas tienen para expresarse y relacionarse, con ella se trabaja el conocimiento, las emociones, el cuerpo y el movimiento.

Psicomotricidad fina y psicomotricidad gruesa

Las habilidades motoras gruesas son aquellas capacidades físicas que incluyen los grandes movimientos corporales y surgen directamente de los reflejos (Berger, 2004), por tanto a la hora de hablar de psicomotricidad gruesa entendemos que es aquella que se encarga de trabajar todas las partes del cuerpo, se emplea cuando caminamos, corremos o saltamos y cualquier otra actividad en la que sea necesario usar la totalidad del cuerpo de forma coordinada y controlada, este tipo de actividades requieren esfuerzo y fortalecimiento del cuerpo. Cuando trabajamos la psicomotricidad gruesa realizamos movimientos amplios, donde cambiamos la posición del cuerpo y se trabaja el equilibrio que nos permitirá realizar las diferentes actividades de forma apropiada sin caernos.

Las habilidades motoras finas son las aptitudes que incluyen los pequeños movimientos corporales, en especial de las manos y sus dedos (Berger, 2004), por tanto la psicomotricidad fina es aquella que se refiere a las actividades que se realizan con las manos y se debe dar una coordinación mano-ojo para poder realizarlas correctamente, también  es necesaria en aquellas actividades donde se requiera precisión y coordinación;   este tipo de psicomotricidad es muy importante a la hora de coger de forma adecuada el lápiz y así poder escribir, pintar y dibujar, coser, usar herramientas y para que se puedan desarrollar ejercicios y deportes con las manos entre muchas otras cosas.

Desarrollo de la psicomotricidad

Los recién nacidos empiezan a hacer uso de las habilidades motoras gruesas de los recién nacidos consisten en mover sus piernas y brazos, a medida que van pasando los días y meses adquieren fuerza muscular y empiezan a ser capaces de desplazarse de una forma muy rudimentaria, hasta los  ocho o diez meses (por norma general) no son capaces de gatear coordinando las manos y las rodillas de forma coordinada, según van creciendo empiezan a ser capaces de realizar otros movimientos y desplazamientos como puede ser subirse a una silla, con nueve meses son capaces de andar agarrados de un adulto y a partir de los 12 meses son capaces de andar sin ayuda (Berger, 2004).

Los recién nacidos tienen capacidad de agarre reflejo pero no son capaces de controlarla, durante los dos primeros meses de vida los bebés son capaces de mirar fijamente un objeto y mover sus manos para agarrarlo cuando este se mueve, a los tres meses son capaces de tocarlo y alrededor de los cuatro meses pueden llegar a cogerlo. A partir de los seis meses, con una visión concentrada y movimientos voluntarios, la mayor parte de los bebés son capaces de alcanzar los objetos y sostenerlos, también son capaces de pasarse un objeto de una mano a otra y a partir de los ocho o nueve meses pueden sujetar objetos de una forma más precisa, en torno a los 11-12 meses pueden coordinar ambos brazos para sostener un objeto pesado(Berger, 2004).

A partir de los tres años, los niños son capaces de saltar (con las dos piernas y con una), correr, andar, subir escaleras sin ayuda y según van creciendo sus habilidades motoras gruesas van mejorando y ampliando,, con cuatro años son capaces de lanzar una pelota con precisión para que otra persona la coja y con cinco años son capaces de montar en bicicleta. A la vez que se van ampliando estas habilidades motoras gruesas, las habilidades motoras finas también se desarrollan, los niños aprenden a sujetar un lápiz, utilizar los cubiertos, cortar con tijeras; con tres años son capaces de dibujar un círculo y quitarse la ropa cuando van al baño, con cuatro años pueden dibujar  a una persona y a partir de los cinco años pueden sujetar y usar un lápiz de manera correcta (Feldman, 2007).

Trabajar la psicomotricidad en los campamentos y las aulas

En uno de los campamentos en los que trabaje una de las formas en las que se trabajaba la psicomotricidad fina era a la hora de tener el bañador después de la piscina, todos los niños del campamento (de 3-7 años) tenían que tender su bañador y colocar una pinza para que este no se callera, de forma que se trabajaba su autonomía y responsabilidad, cada uno se encargaba de su bañador y la psicomotricidad fina a la hora de colocar la pinza al tender el bañador.

En los colegios se empieza a trabajar la forma de coger el lápiz (forma de pinza) por medio del uso de punzones, en muchos colegios además se tienen juegos que los niños usan de forma libre, en el colegio done trabajé en el momento de jugar a rincones, los niños elegían que querían hacer de forma libre y tenían diferentes rincones para ello: de lectura, de bloques, de muñecos, para pintar, … uno de los rincones tenía un juego de pulseras de madera, de forma que en ese rincón se trabajaba la psicomotricidad fina la hora de pasar el hilo por el agujero de la cuenta y así hacer un collar o pulsera, los niños estaban jugando y a la vez trabajando una habilidad esencial para su desarrollo.

En el sitio donde soy voluntaria (y en los colegios) se trabaja la psicomotricidad fina por medio de cuadernillos, donde los niños deben seguir las líneas de puntos con los lápices o uniendo puntos y así realizar un dibujo; también tenemos

Actividades para trabajar la psicomotricidad fina

Tanto el trabajo de la psicomotricidad fina como el trabajo de la psicomotricidad gruesa son objetivos transversales en los campamentos y se trabajan por medio de muchas actividades manuales, aquí os dejo un ejemplo:

  • Pulseras de agua:
    • Material: tubo de plástico, clavo de madera, palos de madera, lana de diferentes colores, vaso, tijeras y agua.
    • Desarrollo: al inicio de la actividad se reparten los tubos de plástico y clavos de madera (cierre pulsaeras) los trozos de hilo de colores son introducidos en el agua y mientras se mojan cogerán un trozo de tubo y un cierre de pulsera, pondrán en uno de los extremos el cierre. Cuando saquen el hilo del agua,   lo tienen que escurrir e introducir con ayuda del palo en los tubos.
    • Normas: orden y limpieza.
    • Objetivos: desarrollo de la creatividad y de la coordinación mano-ojo.
  • Pyssla (a partir de 6 años):
    • Material: moldes, plantillas de diferentes formas impresas, tubos de plástico de diferentes colores, papel cebolla y plancha.
    • Desarrollo: utilizando los moldes cada uno de los niños hará la figura que elija, ya sea siguiendo una plantilla o creando su propia imagen; para ello utilizarán los tubos de plástico de diferentes colores; una vez terminada la figura o forma los monitores plancharán el trabajo realizado por los niños, teniendo que esperar cada niño su turno.
    • Normas: orden, limpieza y respetar los turnos
    • Objetivos: desarrollo de la creatividad, la coordinación mano-ojo y la paciencia
  • Mosaicos con rejilla (de 3-5 años):
    • Material: rejillas, pinchos de plástico de colores diferentes, plantillas de diferentes formas impresas.
    • Desarrollo: cada  uno de los niños podrá jugar de forma libre y realizar los dibujos que quieran, utilizando los pinchos y las rejillas.
    • Normas: orden y limpieza.
    • Objetivos: desarrollo de la creatividad, coordinación mano-ojo.

Creatividad

La creatividad no sólo sirve en las artes plásticas, visuales o escénicas, es una herramienta que nos puede ayudar a encontrar alternativas o salidas en diferentes momentos de nuestro día a día, ya sea en una entrevista de trabajo como al redactar un informe o en otras ocasiones. Por ello es fundamental empezar a trabajar la creatividad desde pequeños, cuando estamos creciendo es cuando mayor flexibilidad tenemos en nuestro cerebro y por ello es el momento ideal para empezar a potenciar ciertas áreas que de adultos nos pueden ser de utilidad.

Definición

La Real Academia Española de la Lengua (RAE) define la creatividad como la facultad de crear y la capacidad de creación.

Para encontrar una definición más extensa y amplia debemos acudir a diferentes autores. Erika Landau (1931-2013) fue directora del Instituto para el Fomento de la Creatividad y la Excelencia en la Universidad de Tel Aviv, y entendía la creatividad como “una postura existencial que posibilita hallar nuevos aspectos en lo conocido y familiar, confrontarse con las situaciones desconocidas o cambiadas, que traen consigo todo proceso de educación, toda crisis de vida y también el hecho de envejecer. “ (1987)

Ventajas

Ayuda a los más pequeños a mejorar su comunicación, cuando se es pequeño y en ocasiones de adulto, es difícil encontrar la forma de expresar como se siente uno por medio de las palabras, , por ello resulta positivo dejar plasmar por  medio de actividades creativas como nos sentimos, de forma que cuando no encontremos las palabras podamos lograr expresarnos.

Mejora la capacidad de adaptación al entorno, es una forma de aprenderá vivir en nuestro día a día con aquello que nos encontremos en nuestro entorno sin importar los cambios que éste sufra, a parte de mejorar nuestra capacidad de adaptación al entorno, también posibilita el que se nos ocurran ideas o formas de adaptar el entorno con pequeños cambios a nosotros.

Nos ayuda en la resolución de problemas, en lugar de utilizar siempre la misma solución a los problemas más cotidianos seremos capaces de dar diferentes soluciones a un mismo problema y de esta forma elegiremos aquella que más beneficiosa nos resulte.

Nos ayuda a ser ahorradores, nos ayuda a buscar soluciones simples y en ocasiones más baratas para realizar las actividades que queramos realizar, también es útil a la hora de reciclar o reutilizar algunas cosas que ya no usamos, dándoles un nuevo sentido y forma de uso.

Nos sirve para salir de nuestro día a día cuando este es monótono, empezar proyectos creativos nos sirve como medio de realizar actividades diferentes a las que solemos realizar, por tanto es una fuente de entretenimiento.

Como trabajar la creatividad

La creatividad se puede trabajar de diferentes maneras: por medio de la expresión corporal, artes plásticas, manualidades, escribiendo cuentos o historias, artes visuales, …

Una de las formas para trabajar la creatividad dentro del aula es por medio de los dibujos, ya sea por medio del dibujo libre o coloreando (mandalas, animales, casas,…). En clase también se pueden realizar diferentes manualidades que ayudan al desarrollo de la creatividad (pulseras de agua, pyssla, botes de sal de colores, …) Escribir pequeñas de historias, bailar o hacer ejercicios de improvisación también nos pueden servir como medio para trabajar la creatividad.

En Pinterst se pueden encontrar muchísimas ideas para trabajar y desarrollar nuestra creatividad.

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