1.  Introducción

El presente ensayo es un trabajo para la asignatura Organización, Gestión y Planificación de los Servicios Sociales, en él se abordará el tema de las salidas profesionales en Trabajo Social por medio de los textos propuestos por la profesora de la asignatura y por otros encontrados por la alumna.

El tema escogido ha sido las salidas profesionales debido al futuro próximo de los y las estudiantes de Trabajo Social, quienes dentro de año y medio terminaremos la carrera y con nosotros y nosotras terminaran aproximadamente 300 estudiantes más de esta universidad, más los de La Salle y los de la Pontificia de Comillas, más de 400 nuevos graduados y graduadas en Trabajo Social en la Comunidad de Madrid, lo que implica que habrá 400 personas más luchando por un puesto de trabajo tanto en el ámbito público como en el privado.

Las salidas profesionales pueden ser muy variadas como se detalla a continuación. El sueño de muchos es trabajar de funcionarios o funcionarias, es decir tener un puesto fijo y un sueldo hasta la jubilación, y al haber tantos nuevos graduados/as y los/as antiguos/as diplomados/as se abre una imposibilidad en muchos casos de trabajar en el sector público. Ante esto se abren tres perspectivas: a) seguir formándose, es decir, realizar un máster de especialización que son cada vez más costosos; b) probar suerte en el ámbito privado, buscando trabajo en Organizaciones No Gubernamentales (ONG) u otras empresas del tercer sector y c) la última posibilidad es el emprendimiento, crear su propia asociación o fundación en la cual poder desarrollarse profesionalmente.

También en el presente ensayo se abordará el tema del Estado de Bienestar, qué es lo que llamamos Estado de Bienestar y lo que implica que este desaparezca.

2.  El Estado de Bienestar

Antes de decidir a qué nos queremos dedicar debemos reflexionar sobre cómo las medidas económicas de los últimos años están afectando negativamente al sector social en España y Europa, que está siendo el más castigado con las políticas de recortes y de control de gastos. En el texto de Zamanillo (2008) se nos habla de cómo la economía neoliberal imperante en la mayor parte los países del primer mundo está eliminando los sistemas de protección social que dieron origen al Estado de Bienestar.

Antes de seguir debemos preguntarnos: ¿Qué es el Estado de Bienestar?

Pedro Fernández Sánchez (2014) en un artículo al diario expansión nos da una definición sobre lo que es el Estado de Bienestar, y de cómo la aparición del Estado de Bienestar en los países occidentales supuso para los gobiernos la búsqueda de actividades cuyas finalidades fuesen de origen social, las actividades desarrolladas por la Seguridad Social serán las que se detallan a continuación:

  • Cuidados sanitarios, siendo la sanidad de carácter universal y gratuito.
  • Educación: acceso a la educación pública de todos/as los/as ciudadanos/as.
  • Subsidios de desempleo y jubilación.
  • Y por último acceso a la vivienda a todos/as los/as ciudadanos/as.

El comienzo de la crisis económica en el año 2008 en la era Zapatero, supuso el principio del declive del Estado de Bienestar, y las medidas de austeridad del gobierno socialista unidas a las políticas de recortes que se han dado durante la primera legislatura de Mariano Rajoy (2011-2015), están suponiendo la desaparición del Estado de Bienestar en España, lo que implica la desaparición del sector público impulsando la iniciativa privada que será quien tome el mando en la acción social. Esto supone que se puedan dar dos situaciones: 1) que la iniciativa privada complemente las iniciativas públicas, y 2) que las iniciativas privadas sustituyan a lo público y cuando se esta última situación se produzca el Estado se quedará a un lado para dejar avanzar al Tercer Sector quedando el Estado como un supervisor de las acciones que éste lleve a cabo (De la Fuente, 2012).

Al estar siendo desmantelado lo público se están produciendo grandes desigualdades entre los/as habitantes de cada país siendo cada vez más holgada la diferencia entre las clases más altas y las bajas, llegando a desaparecer la clase media, estamos ante una nueva sociedad polarizada de “ricos y pobres”. En lugar de dar prioridad al sector público y social lo que ese está haciendo es favorecer a las empresas, de tal forma que lo que se busca es favorecer la economía del mercado y las empresas privadas y por tanto se deja de lado al resto.

La desigualdad que se da también afecta al género, siendo las más afectadas las mujeres frente a los hombres, según el informe de Oxford Committee for Famine Relief (OXFAM, 2016) en los países donde se produce mayor desigualdad la brecha salarial entre hombres y mujeres es mayor y también hay un desigual acceso a los servicios sanitarios, educación, acceso al trabajo y representación en las actividades públicas.

En el informe de OXFAM (2016) para España se nos habla cómo desde el inicio de la crisis económica, cerca de medio millón de personas han caído o están en riesgo de exclusión social o ya están dentro de esa exclusión.

Frente a todos esto los trabajadores y las trabajadoras sociales no debemos quedarnos observando que sucede y esperar a que la situación mejore, debemos ser elementos de cambio, denuncia e iniciativa. Por ello al plantearnos a que nos queremos dedicar debemos tener en cuenta estos factores y otros tantos más. En el informe de OXFAM (2016) nos hacen un llamamiento: “La desigualdad no es inevitable, pero quienes tengan la capacidad de cambiar las cosas deben marcarse objetivos claros.”

A lo largo de los siguientes puntos hablaremos sobre cuál puede ser el papel de trabajador y trabajadora social como elemento del cambio que reclama la situación económica y social actualmente en España.

3.  El emprendimiento

Si la salida profesional que buscamos es crear nuestra propia empresa, es decir si lo que buscamos es el emprendimiento primero debemos plantearnos cuál es nuestra meta, a qué sector queremos acceder, como dice Fantova (2005, pp 22) hay diversos tipos de intervenciones “de tipo sociosanitario, socio educativo, sociolaboral o sociocultural”, una vez definido el sector también debemos tener en cuenta en qué colectivo vamos a querer centrar nuestra atención: menores, mujeres, jóvenes, parados, mayores de 65,… Pongamos por ejemplo que nuestro objetivo es crear un proyecto cuyo objetivo es potenciar la educación y evitar el fracaso escolar y en ella atenderemos a menores de entre 6 y 12 años de edad (Educación Primaria). Quienes estamos al frente de este proyecto somos tres profesionales: un/a psicólogo/a, un/a maestro/a y el/la trabajador/a social.

Una vez que hemos decidido a que nos queremos dedicar, debemos tener claro cuál es la misión de este proyecto, por qué queremos hacer este proyecto y no otro. En el texto de Giménez (1997) nos dice que las organizaciones de Servicios sociales “se diseñan y crean con la misión de cambiar las situaciones de las personas que son atendidas mediante la definición de objetivos generales y estratégicos. […] cuyo contenido va a implicar componentes ideológicos y políticos”. En nuestro caso tenemos clara nuestra misión, como hemos dicho más arriba, queremos potenciar la educación y evitar el fracaso escolar entre menores de Primaria.

Esta misión es uno de nuestros objetivos generales, pero, ¿nos dedicaremos a evitar el fracaso escolar en toda España, Madrid? Hay que intentar acotar, delimitar nuestra zona de actuación a una zona donde nuestros recursos puedan ser aprovechados por la gente, también debemos mirar si hay otras organizaciones que trabajan en ese sector por la zona, cuál va a ser nuestra estrategia: dar clases de apoyo escolar, charlas, intervención con menores y familias, …Si tenemos bien definida la población y zona podremos plantear mejor los objetivos generales y específicos que nos marquemos y el tiempo de consecución de los mismos.

Una vez marcados los objetivos también debemos marcar los indicadores que nos dirán que estamos consiguiendo dichos objetivos de esta forma podremos observar nuestra eficacia, es decir, “grado de consecución de objetivos” y nuestra eficiencia, “consecución de los objetivos con los resultados adecuados y los menores costes posibles” (Giménez, 1997).

Una vez que tenemos marcados objetivos, misión y ámbito poblacional al que nos dirigiremos debemos decir cómo nos vamos a constituir. El carácter de nuestro proyecto será sin ánimo de lucro y pertenecerá al Tercer Sector, las características que definen a este sector son las siguientes: 1) surge desde la asociación de personas para realizar una actividad, 2) su objetivo es la consecución de un interés colectivo o general y 3) destina parte o todos sus bienes a fondos de reserva colectivos (Faura, 2003).

Por el carácter de nuestra organización hemos decidido constituirnos como Asociación, debido a que la forma de éstas se asemeja más a lo que queremos hacer. Las Asociaciones deben ser constituidas siguiendo los requisitos que se detallan a continuación (Flores, Barroso y Castro, 2011):

  • Se da un acuerdo de tres o más personas físicas o jurídicas que se comprometen a poner en común conocimientos, medios y actividades para conseguir unas finalidades lícitas, comunes.
  • No tendrán fin de lucro y no estarán sometidas ni a partidos políticos, comunidades religiosas, etc.
  • La asociación se formalizará mediante un acta fundacional.
  • Las asociaciones deben realizar aquellas actividades que resulten necesarias para el cumplimiento de sus fines”.

Una vez constituidos como Asociación el siguiente paso es publicitarnos, darnos a conocer. Si las personas que viven donde vamos a trabajar no saben de la existencia de nuestro proyecto, este no se pondrá en marcha. Por ello debemos decidir cuál es la mejor forma a darnos a conocer: colocando carteles, boca a boca, redes sociales, etc.

Una vez conseguidos nuestros primeros/as usuarios y usuarias debemos empezar a trabajar en la consecución de nuestros objetivos. Nuestra asociación empieza siendo algo pequeño como en “La historia de Juana” (Fantova, 2005 pp  28-30) y dependerá de nuestros esfuerzos el continuar con nuestra labor o el dejarla para que otras empresas tomen el mando.

Con el ejemplo que se ha puesto se han podido ver cuáles son los pasos a seguir si nuestro objetivo es el emprendimiento, actualmente el gobierno está proporcionando ayudas a los/as emprendedores/as, si quisiéramos empezar con nuestra empresa deberíamos informarnos sobre las leyes de emprendimiento y las ayudas con las que nos podemos beneficiar.

4.  Trabajar en un centro de Servicios Sociales

En el texto de Giménez (1997) se nos habla de la dirección de un centro de Servicios Sociales tanto público o como privado como posible salida profesional. En este texto también nos cuentan cuáles son las características de estos centros y cuáles son los perfiles y las formas de trabajo que se deben dar en los mismos.

La labor que tienen los y las directores y directoras de estos centros son de supervisión y coordinación de todas las actividades, de los proyectos y los resultados que se han podido obtener durante el desarrollo de la actividad en el centro, también deben de supervisar la consecución de los objetivos que se plantearon, las técnicas utilizadas por los diferentes profesionales y si los resultados obtenidos eran los esperados o no.

Todos los profesionales y las profesionales que trabajan en los centros de Servicios Sociales deben trabajar en equipo. Sino trabajasen en equipo la intervención que hagan no sería igual de efectiva. Si no se persiguen los mismos objetivos, cada profesional tiraría hacia la consecución de los suyos, pudiendo poner trabas en la consecución de los objetivos de otros compañeros y compañeras.

El director o la directora del centro debe asegurarse de que se haga este trabajo en equipo, puesto que de esta manera se optimizarán los recursos personales del centro y se producirá una mayor eficiencia de los y las profesionales, del mismo modo debe de hacer esto con el resto de recursos, es decir, con los económicos y materiales, deberá tratar de minimizar los costes y maximizar los resultados sin perder la calidad del centro haciendo que éste sea eficaz y eficiente. (Giménez, 1997)

Al trabajar dentro de un centro de Servicios Sociales públicos debemos regirnos según las normas del Ayuntamiento en el que estemos, dependiendo del Ayuntamiento habrá una serie de ayudas u otras y los requisitos para concederlas aun siendo similares no serán los mismos. Incluso dentro de una ciudad como puede ser Madrid, la atención que se dé a los usuarios y usuarias no será la misma en todos los centros, en el centro de Servicios Sociales del barrio de Palacio no hay las mismas necesidades que en el de San Cristóbal, al ser la población atendida muy diferente tanto por edad como por nivel socio-económico.

Si por el contrario, trabajamos en un centro privado, debemos regirnos según las normas de la entidad para la que trabajemos, y dependiendo de a lo que se dedique la organización tendremos que trabajar de una forma u otra.

  1. Cooperación Internacional

El ámbito geográfico donde podemos trabajar va más allá de las fronteras de nuestro país, la cooperación internacional también puede ser una salida profesional. Son muchas las empresas que tienen proyectos de cooperación en países en desarrollo, las empresas pueden llevar recursos materiales, económicos o personales a países con el fin de mejorar la economía o la calidad de vida de un país en desarrollo. Un ejemplo de empresas españolas que tienen proyectos de cooperación internacional son los clubes de fútbol como el Real Madrid que a través de su fundación promueven el deporte.

También se puede trabajar en cooperación internacional a través de asociaciones como Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Cáritas o Cruz Roja que tienen proyectos en diferentes países.

  1. Conclusiones

Independientemente de donde se trabaje, sector público o privado o creando una empresa propia, nuestra capacidad evaluadora debe ser grande, como trabajadores y trabajadoras sociales manejaremos una gran cantidad de información y debemos tener claro cuál es la forma de verificar la consecución de objetivos no solo de nuestros usuarios, sino nuestra y del sitio en el que trabajemos.

Al terminar la carrera de Trabajo Social, tendremos muchas nociones teóricas sobre cómo debe realizarse una intervención y dependiendo del sitio de prácticas tendremos una experiencia u otra de cómo trabajar con las personas, si realizamos las prácticas en el Ayuntamiento tendremos una experiencia totalmente distinta a si realizamos las prácticas en Cáritas, en un centro de ayuda familiar o en un hospital.

Al terminar la carrera hay muchos y muchas estudiantes que dicen no sentirse preparados y preparadas para empezar a ejercer como trabajadores y trabajadoras sociales, la poca experiencia práctica provoca que se sientan inseguros e inseguras de realizar una intervención social, es por ello que algunos y algunas profesores y profesoras a lo largo de la carrera han puesto hincapié en que se realice algún tipo de voluntariado donde se pueda adquirir experiencia para que una vez acabada la carrera el nuevo o la nueva trabajador o trabajadora social se sienta más seguro o segura para empezar a trabajar.

Como cada vez se habla más del emprendimiento son muchos los que se plantean empezar una empresa social, pero, como se ha dicho el emprender no es algo sencillo y hay que tener claro muchas cosas (ámbito poblacional, zona geográfica, objetivos) para poder empezar con una asociación.

Frente a la crisis del Estado de Bienestar del que también hemos hablado más arriba debemos movilizarnos y ser capaz de movilizar a los demás y esta movilización la podemos conseguir tanto como trabajadores o trabajadoras sociales del ámbito público, privado o con nuestra propia empresa.

Si queremos trabajar dentro del sector de la cooperación internacional debemos de estudiar idiomas para poder hablar con fluidez en países no hispanohablantes y así no tener que depender de una persona que nos traduzca.

También tenemos que estar abiertos a los diferentes trabajos que se nos puedan ofrecer, ya que no sólo hay trabajadores y trabajadoras sociales en ONG y el sector público. Hay empresas del sector privado que también cuentan en sus plantillas con este perfil. Incluso en algunos colegios o universidades privadas cuya meta es ofrecer una imagen solidaria, cuentan con trabajadores y trabajadoras sociales entre su personal para que dirijan el voluntariado de los alumnos y alumnas de la institución.

Independientemente de donde queramos trabajar y a qué nos queramos dedicar debemos tener claro citando una vez el informe de OXFAM (2016) que: “La desigualdad no es inevitable, pero quienes tengan la capacidad de cambiar las cosas deben marcarse objetivos claros.” Por ello debemos de marcar nuestros objetivos, debemos reflexionar y ver hasta dónde queremos llegar.

Bibliografía

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  • Faura, I. (2003). Reflexiones sobre la Economía Social y el Tercer Sector. En VV.AA. La Economía Social y el Tercer Sector. España y el entorno europeo (pp. 1- 9). Madrid: Escuela Libre Editorial. Colección Solidaridad 17. Fundación ONCE.

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  • Zamanillo, T. (2008). Las Organizaciones. En T. Zamanillo, Trabajo social con grupos y pedagogía ciudadana. (pp. 249-272). Madrid: Síntesis.
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