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octubre 2017

Cómo crear tu propio mandala paso a paso

Buscando en diferentes páginas web y viendo videos he encontrado la forma más sencilla de poder crear un mandala que sea diseño propio, para poder hacerlo de la forma más original posible conviene echar un vistazo a diferentes diseños y escoger aquellas formas o figuras que quieras poner en tu propio creación.

Antes de comenzar debes tener a tu disposición los siguientes materiales:

  • Folio, cartulina o superficie lisa.
  • Regla.
  • Compás.
  • Lápiz.
  • Goma.
  • Rotulador o boli negro para repasar el diseño.
  • Pinturas o rotuladores para pintar.

Los pasos a seguir son los siguientes :

  1. Para empezar a delimitar el tamaño del mandala debes hacer un cuadrado en la superficie que hayas decidido utilizar para crear el mandala, yo he utilizado papel de acuarela.
  2. A continuación debes hacer cuatro líneas atravesando el cuadrado, dos de ellas irán de un vértice al otro y las otras irán de un lado a otro del cuadrado, siempre todas las líneas pasarán por el centro del cuadrado.
  3. Después haz varios círculos cuyo centro sea el punto de unión de las líneas, yo he hecho tres círculos.
  4. Una vez hechos los círculos empieza a dar forma al mandala rellenando por dentro la figura que te ha quedado, para ir dando forma al mandala puedes hacer diferentes fornas: círculos, cuadrados, hojas,…
  5. Una vez finalizado el diseño repasalo con el rotulador o el boli negro y borra el lápiz sobrante.
  6. Una vez terminado lo único que te queda es pintarlo y darle color.

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Recomiendo para inspirarseos recomiendo ver las siguientes páginas o vídeos:

  • En google vienen infinidad de mandalas, de ahí podrás sacar muchas ideas.
  • En pinterest también te vienen muchas ideas y aparecen los diseños en diferentes superficies.
  • En este vídeo de youtube, te viene el diseño que hace Elsa Rhae, el cual plasma en una pared, el resultado es inmejorable.

 

Suerte con vuestras creaciones!!!

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Nuevas formas de desigualdad

1.  Introducción

Actualmente vivimos en un mundo que está diseñado para crear desigualdades, no fue diseñado para crearlas pero las crea, las personas que no se adaptan a nuestra forma de entender la sociedad pasan por dos estados: el primero riesgo de exclusión social y el segundo exclusión social.

Al hablar de desigualdad, se piensa sólo en desigualdad económica pero existen muchos más matices que provocan la desigualdad a parte del capital económico el cual supone un gran peso en la balanza de la desigualdad pero no es el único. También se crea desigualdad por falta de capital cultural, económico, social, simbólico  (falta de reconocimiento, prestigio y honor) y capital político. Cuando hablamos de desigualdad hablamos de las diferencias  existentes “que sitúan a los miembros de una sociedad en situaciones radicalmente diferentes en cuanto a sus expectativas o posibilidades de elegir y llevar adelante sus sueños y aspiraciones.” (Macionis y Plummer, 2011)

Cuando hablamos de exclusión social nos referimos al “proceso por el cual a ciertos individuos y grupos se les impide sistemáticamente el acceso a posiciones que les permitirían una subsistencia autónoma dentro de los niveles sociales determinados por las instituciones y valores en un contexto dado”, (Castells, 1996). Actualmente en Madrid hay dos espacios de exclusión existentes y que si no salen en las noticias nos pasan desapercibidos, las zonas de exclusión que hay en Madrid son las cárceles y la Cañada Real.

A lo largo del trabajo hablaremos sobre cómo estos espacios influyen en la exclusión social y en las diferentes formas en las que los habitantes de Madrid pueden acabar en exclusión social, de esta forma los drogodependientes, las personas sin hogar, mujeres en riesgo social (aquellas que estando embarazadas o teniendo hijos no tienen redes de apoyo) y las personas con problemas de salud mental junto con las personas que viven en las zonas excluidas tienen mayores dificultades para acceder a puestos de trabajo, vivienda, estudios, … lo que provoca que no encuentren un hueco en la sociedad globalizada y moderna en la que vivimos.

Según recoge la Memoria Institucional de Cáritas Diocesana de Madrid, se atendieron durante el año 2015, 3.475 personas en los nueve proyectos que tiene en su plan de atención a las personas en situación de exclusión social.

Las personas que se encuentran en riesgo de exclusión social son menores cuyos padres pasan mucho tiempo fuera de casa y por tanto los menores pasan mucho tiempo solos en sus casas, los jóvenes que debido al entorno en el que viven pueden acabar en situaciones excluyentes (como puede ser la drogadicción), los adultos que no han tenido acceso a la educación y en una sociedad cada vez más envejecida las personas mayores que carecen de redes de apoyo sociales y familiares o cuyas redes de apoyo no tienen los recursos para ocuparse de sus mayores.

2.  Desarrollo

La falta de oportunidad en la educación es un factor determinante que sirve para perpetuar los estatus sociales de las personas dentro de una sociedad.  Las familias pertenecientes a las clases privilegiadas ven en la educación un capital muy importante que explotar y que valorar. Por ello los hijos de estas clases privilegiadas acuden a colegios y universidades donde sólo asisten personas de su mismo estatus lo que provoca que desde pequeños ya generen las redes de apoyo que en un futuro utilizarán en su vida laboral y social. Y sólo aquellos que tienen un nivel intelectual y cultural elevado pero que carecen de recursos económicos son invitados por medio de becas a las instituciones escolares y universitarias con mayor prestigio.

Debido a esta separación podemos hablar del Demonio de Maxwell, según el cual se apartan las partículas de agua caliente del resto calentándolas aún más y dejando a las otras fuera para que se enfríen. A aquellos que más oportunidades tienen se les junta y se les separa del resto dándoles cada vez más oportunidades y dejando a los demás con ofertas menos importantes. En los colegios privados se crean pequeños grupos sociales de élite donde se les dan oportunidades que de otro modo no tendrían. Mientras que en los colegios públicos, debido a pequeños fallos, alumnos que si se les diesen las mismas oportunidades que a las clases más altas brillarían se quedan en una zona con menos luz y por tanto no pueden desarrollar todo su potencial.

Cuando se busca trabajo cada vez piden un  nivel mayor de estudios universitarios de grado o master. Los cuales cada vez son menos accesibles a las clases medias, el elevado coste de los estudios impide acceder a este capital intelectual lo que provoca que tengan menos oportunidades de encontrar trabajo en profesiones que requieren alta cualificación. Ya no importa quién es Duque o Conde, ahora lo que importa es que título universitario se tiene y de que universidad es. Actualmente se intenta potenciar la educación profesional, para aquellas personas que desean formarse y poder tener una profesión.

Las personas que pertenecen a las zonas excluidas tienen grandes dificultades para conseguir empleo, aquellos que han salido de la cárcel salen con un estigma social que en muchos casos tiene como resultado su no contratación, del mismo modo sucede con aquellas personas que viven en la Cañada Real y otras zonas excluidas.

Tampoco debemos olvidar a las personas sin hogar, no tienen acceso a una vivienda y por tanto no tienen acceso a muchos factores que son determinantes en la búsqueda de empleo (higiene, internet). Desde el Samur Social y los diferentes albergues se trata de ayudar a estas personas para que tengan un sitio donde dormir y un sitio en el que se trabaje la salida de la calle pero, con la crisis actual y el drama  de los desahucios cada vez hay más gente que vive en situación de calle. Y no solo tienen falta de capital económico sino que carecen de capital social.

Pongo por ejemplo a un usuario que atendí en el lugar donde realizo voluntariado, debido a una crisis en el sector que trabajaba fue despedido y cuando se le acabo el subsidio por desempleo no pudo hacer frente al pago de la hipoteca y le desahuciaron, estuvo viviendo en la calle hasta que consiguió una ayuda para desempleados de 400 y logró alquilar una habitación, la ayuda se le ha acabado y dentro de pocos días debe abandonar la habitación en la que está y la única alternativa debido a la falta de redes sociales es o la vuelta a la calle o un albergue. El salir de la calle una vez es difícil y una segunda vez lo es aún más porque tras todas las desgracias sufridas no le quedan fuerzas, lo único que nos queda es acompañarle en el proceso de búsqueda de albergue y que desde ahí realicen un trabajo más amplio dotándole de energías renovadas para salir de la situación en la que está.

Muchas veces la desigualdad se produce no por la falta de capacidad de las personas sino por la falta de recursos y no solamente el recurso educativo o económico que ya he mencionado sino que también interviene la forma en la que usamos estas capacidades y si sabemos explotarlas de la forma correcta.

Una persona no sólo es pobre por falta de ingresos o por tener unos ingresos bajos, hay familias que pese a tener un sueldo medio con el que podrían vivir cómodamente no pueden hacerlo debido a necesidades especiales de la familia, en familias donde uno de los miembros sufre algún tipo de enfermedad discapacitante se necesitan más recursos económicos para poder cubrir las necesidades de la familia y pese a contar con ayudas del estado no pueden vivir de una forma cómoda y pueden llegar a pasar por momentos de necesidad.

Desde la crisis económica la búsqueda de ingresos y por tanto de empleo lleva a personas a aceptar trabajos donde les explotan, realizan trabajos muy duros o de muchas horas y el sueldo que perciben es bajo pero, la necesidad les hace aceptar estos trabajos, es en estos casos donde se habla de una sobreexplotación de los trabajadores.

Y, no solo debemos hablar de la explotación laboral, sino que también hay una gran inseguridad en los puestos de trabajo, cada vez se firman menos contratos indefinidos. Los contratos que más se ven actualmente son por obra y servicio (sobre todo en periodos vacacionales), media jornada,… cada vez hay una mayor precariedad en el mercado laboral. Las políticas laborales son insuficientes para solucionar la crisis de empleo que existe en España, y con las leyes en materia laboral de los últimos años en lugar de beneficiar a los trabajadores se beneficia a los empresarios.

Cuando el trabajo que existe no cubre las necesidades hay personas que recurren a otros medios por los cuales conseguir el dinero necesario para mantener a su familia. Es en este momento donde aparecen las formas delictivas de conseguir dinero ya sea por tráfico de drogas, personas o armas. Actualmente hay un mercado de esclavos moderno donde se trafica con personas que han sido engañadas pensando que ayudarían a sus familias y en lugar de tener un trabajo  digno acaban en redes de prostitución de las que es difícil salir. Del mismo modo hay personas que arriesgan su vida haciendo de mulas para poder pasar drogas en los aeropuertos con el único fin de conseguir dinero para alimentar a sus hijos.

Para que no se produzcan estos hechos se hacen leyes de inserción donde se práctica la discriminación positiva para favorecer la contratación de determinados grupos, de este modo en los cargos directivos de las empresas públicas debe haber el mismo número de mujeres que de hombres de forma que se favorece la contratación de la mujer. No sólo se da discriminación positiva con mujeres en el mercado laboral sino que las empresas obtienen beneficios por la contratación de personas con discapacidad o desempleados de larga duración.

Las economías de las sociedades occidentales han ido transformándose a lo largo del siglo XX, a principios de siglo la economía estaba basada en el sector primario el cual dejó paso al sector secundario o industrial y tras vivir en una época de sociedades postagrícolas nos encontramos con una sociedad postindustrial donde la economía se fundamenta en el sector servicios el cual se haya en crisis. El basar gran parte de la economía en un único sector provoca el desplome de toda la economía cuando el sector se hunde, de este modo la economía española se hundió cuando el mercado de la vivienda se vino abajo.

Toda la inseguridad que ha creado el mercado laboral ha acabado generando la aparición de una nueva clase que Guy Standing denomina el precariado. Esta nueva clase social hace referencia a la precariedad existente en el mercado laboral, la vivienda y de la protección social.

Cada vez hay más personas que están dentro del precariado y no sólo forman parte de él los países occidentales sino que también existe en las economías emergentes (América Latina). Por debajo de lo que denominamos precariado se encuentran las personas en riesgo de exclusión y los excluidos. Aquellas personas que se encuentran dentro del precariado carecen de alguna de las formas de seguridad relacionadas con el trabajo: Seguridad del mercado laboral, en el empleo, en el puesto de trabajo, en el trabajo, en la reproducción de habilidades, en los ingresos o en la representación.

3.  Conclusiones

Vivimos en una sociedad cada vez más fragmentada que tiende al individualismo y esto provoca que las personas en riesgo de exclusión o en situación de exclusión sean cada vez más vulnerables.

Pasar de un estado normalizado a un estado de exclusión es una situación que puede pasar a miles de familias, el empleo precario y el aumento del coste de la vivienda y de los productos básicos genera que la movilidad de un estado a otro sea posible en cualquier momento.

Las sociedades occidentales deben dejar de apartar la vista de la problemática que se da en el cuarto mundo. Que organizaciones como Cáritas o Cruz Roja trabajen por frenar la exclusión social no es suficiente, debe ser un esfuerzo conjunto del Estado, de las ONG, de las empresas y de los ciudadanos lo que lleve a frenar el cada vez más creciente número de personas que se encuentran en exclusión social.

La solución tampoco debe ser dar una ayuda económica y nada más sino que se debe trabajar con la persona para dotarla de las capacidades y recursos para salir de la zona de exclusión y volver a un estado normalizado.

Como hemos visto el permanecer a cierta zona es motivo de exclusión por eso se debe trabajar también la concienciación social para evitar hablar de las zonas excluidas como núcleos donde se de la violencia y las conductas delictivas, no todas las personas que viven en zonas excluyentes como puede ser la Cañada Real son unos delincuentes como en algunas ocasiones llegamos a pensar.

4.   Bibliografía

  • Amartya SEN, “Capacidades y recursos”, en La idea de la justicia, Madrid, Taurus, 2010: 283-310.
  • Guy STANDING, El precariado, una nueva clase social, Ed. Pasado y Presente, 2013, cap. 1
  • John J. MACIONIS y Ken PLUMMER, “Desigualdad y estratificación social” en Sociología 4ª Edición, Pearson Educación, 2011
  • Manuel CASTELLS, “La transformación del trabajo y el empleo: trabajadores en red, desempleados y trabajadores a tiempo flexible”, en La era de la información, vol. I La sociedad red, cap.4. Madrid, Alianza, 1997.
  • Manuel CASTELL, “El Cuarto Mundo: capitalismo informacional, pobreza y exclusión social” en La era de la información. Vol. 3. Fin de Milenio, Madrid, Alianza, 1997.
  • Memoria Institucional 2015, Cáritas Diocesana de Madrid (2016)
  • Pierre BOURDIEU, “El nuevo capital” en Razones prácticas, Barcelona, Anagrama, 1999, cap. 2
  • Roger CASTEL, La metamorfosis de la cuestión social, cap. VIII y Conclusiones, Barcelona, Paidós. 1995

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